viernes, 22 de agosto de 2008

Análisis de contenido de las viñetas de prensa en Tarifa (Cádiz)

(2007b). Trabajo de doctorado. Programa “Periodismo: Nuevos escenarios”, Departamento de Periodismo, Universidad de Málaga

Ricardo Tejeiro Salguero

INTRODUCCIÓN

“Un humorista gráfico es lo más serio de un periódico”
Juan José Téllez, director de Europa Sur

Los investigadores no han prestado a las viñetas de prensa tanta atención como a otros componentes del quehacer periodístico, aunque en nuestro país se han realizado interesantes abordajes al tema desde diversos enfoques. Así, se ha planteado el papel de las viñetas en determinados periodos históricos (como el estudio de Tubau en 1987 sobre el franquismo), se han realizado reflexiones en torno a la relación entre las viñetas y el bilingüismo de determinadas regiones (en el trabajo de Eva Teijeiro, 2005), se han recopilado entrevistas y revisiones de diversos autores (como en el estudio de Luis Conde en 2005) o se ha analizado el reflejo de determinados acontecimientos en las viñetas de prensa (como en la revisión coordinada por Teodoro León en 2005 en torno al reflejo de los atentados del 11M entre los dibujantes de todo el mundo).

Las viñetas de prensa también han sido objeto de algunas tesis doctorales durante las últimas dos décadas, que aunque en número reducido han partido de puntos de vista muy distintos. Así, varios autores optan por un enfoque histórico en el análisis de la ilustración gráfica y la caricatura en la prensa, como es el caso de la tesis de Rosa García Quirós (1987) acerca del “humorismo gráfico” en Asturias entre 1874 y 1939, de Josefina Clavería (1989) con la gráfica periodística zaragozana en el primer tercio del siglo XX, de Francisco González (1999) con el “humorismo gráfico” en Canarias entre 1808 y 1998, o de Peláez Malagón (1998) respecto a la prensa valenciana del siglo XIX[1].

Desde un enfoque diferente, en una de las tesis más antiguas, Ruiz Collantes (1985) analizó la semiótica del humorismo y las estrategias de producción textual y de lectura en las imágenes cómico-humorísticas de la prensa periódica, José Antonio Azpilicueta (1999) planteó un estudio de la tira humorística en prensa centrado fundamentalmente en su carácter artístico, y Natalia Meléndez (2005) revisó el papel de las viñetas en un periódico concreto (El País) durante un periodo igualmente delimitado (la transición política española entre 1976 y 1978).

Otros trabajos tocan sólo tangencialmente el objeto del presente estudio, al tratar el papel del humor gráfico en la prensa especializada, como sucede con la investigación del semanario La Codorniz que realiza José Antonio Llera (1999), o con el análisis del Sida que transmiten estas publicaciones, presentado en 1998 por José Luis de la Fuente.

Cabe destacar que en nuestro país se han leído igualmente dos tesis doctorales en torno a este tema, aunque centradas en la prensa colombiana. Por un lado, Rubén Acevedo realizó en 2003, en el departamento de Historia de la Universidad de Huelva, un análisis del funcionamiento de los partidos políticos de Colombia a partir de la “caricatura editorial”, que el autor definía como un género periodístico de lucha tradicional. Por otra parte, Martha Chamorro presentó en 2005 en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid su tesis “El chiste gráfico como expresión de opinión en la prensa colombiana”.

Estos estudios han aportado valiosas conclusiones y han abierto diversas líneas de trabajo, pero su limitado número y los diferentes enfoques, objetivos e intereses de los mismos no permite aún disponer de un corpus suficiente de investigación en torno a este tema. Por este motivo nos pareció conveniente plantear una línea de investigación, para lo cual consideramos necesario partir de un estudio general en torno a las viñetas con que cualquier lector de periódicos se enfrenta cada día en su punto de venta habitual.

Para ello decidimos centrarnos en un periodo temporal breve (dos días), escogido al azar con la única limitación de que ni en los días seleccionados ni en los inmediatamente anteriores hubiera sucedido ningún acontecimiento tan relevante que acaparara de forma mayoritaria la atención de los autores. También decidimos centrarnos en una zona geográfica concreta, sin especiales peculiaridades políticas, idiomáticas o de otra índole. Para ello recurrimos a la ciudad de Tarifa, en la provincia de Cádiz, por ser la localidad habitual de trabajo del autor del presente informe. Como método, nos planteamos la utilización del análisis de contenido.

El análisis de contenido constituye en la actualidad uno de los métodos de investigación más usados en comunicación (Lozano, 1994). Su aplicación a los mensajes mediáticos permite reconstruir su arquitectura, conocer su estructura, sus componentes básicos y el funcionamiento de los mismos (Igartua, 2006). Permite examinar científicamente tanto los “significados” (análisis temático) como los “significantes” (análisis de los procedimientos, de las convenciones, de los rasgos formales) de cualquier mensaje (Bardin, 1986; Weber, 1994). Autores como Gunter (2000) o Wimmer y Dominick (1996) señalan cinco campos de aplicación del análisis de contenido: descripción de los componentes de una información, comprobación de las hipótesis sobre las características de un mensaje, comparación del contenido de los medios con el “mundo real”, evaluación de la imagen de grupos sociales concretos, y establecimiento de un punto de partida para los estudios sobre los efectos de los medios. Por ello, se presenta como un procedimiento adecuado para determinar el papel que juegan las viñetas en el conjunto de contenidos y funciones de la prensa diaria.

MÉTODO

Siguiendo el esquema de fases del análisis de contenido propuesto por Igartua (2006) a partir de una revisión de la literatura, en el presente trabajo se ha procedido según los siguientes pasos:

a. Formulación del tema de investigación.

Tentativamente, planteamos como tema general de investigación el papel que juegan las viñetas y tiras en el conjunto de contenidos y funciones de la prensa diaria. Más en concreto, nos proponemos aclarar el peso que la intención de transmitir y conformar opiniones juega en el proceso de elaboración y publicación de los trabajos habitualmente denominados de “humor gráfico”, sobre la hipótesis de que estos son, como afirma El País en su Libro de Estilo (1993), “elementos de opinión” (p.58). Respecto a las caricaturas como elementos independientes de las viñetas y tiras, decidimos excluirlas del estudio al considerar que las que publican actualmente los periódicos no tienen un contenido humorístico o burlesco, sino que actúan a modo de retrato psicológico de un personaje que es entrevistado. Con todo, ello ha supuesto dejar fuera del análisis una caricatura del fiscal general del Estado que publica Ricardo Martínez el día 25 de marzo en El Mundo, en la que se caracteriza al personaje con una cola de diablo como acompañamiento a un texto de opinión titulado “Advocatus diaboli”.

b. Conceptualización.

Una vez definido el tema, es necesario adoptar una definición conceptual precisa de las variables que se pretende analizar en los mensajes, denominadas “variables críticas”. Siguiendo parcialmente las propuestas de Meléndez (2005), distinguiremos en nuestro trabajo las siguientes variables críticas: espacio dedicado a las viñetas en relación con el conjunto del periódico; espacio dedicado a las viñetas en relación con el conjunto de la página; elementos de las viñetas de prensa como unidad significativa, y relaciones entre la imagen y el texto

c. Operacionalización.

Implica varias tareas, como diseñar un procedimiento operativo que permita evaluar los conceptos o variables relevantes, así como la selección de las unidades de contenido y registro. Respecto al procedimiento, decidimos recurrir a un único codificador, que revise las unidades de forma secuencial. Como unidades de contenido, consideraremos las viñetas o tiras que pertenezcan a los medios, números y periodo que se determine en la fase de muestreo. Las unidades de registro corresponden a la unidad mínima de contenido que justifica el registro de una unidad de muestreo. En nuestro trabajo, las unidades de registro coinciden con las de contenido.

d. Muestreo de los contenidos a analizar[2].

La población a que hace referencia nuestro estudio está formada por las viñetas y tiras que se publican en la prensa diaria de España, incluyendo las diferentes ediciones provinciales y regionales, así como las ediciones dominicales y los suplementos semanales. Respecto a la muestra, nos planteamos un muestreo con dos fases: muestreo de las fuentes de material o soportes y muestreo de fechas. En relación con las fuentes de material, decidimos centrarnos en la prensa generalista de referencia en la población de Tarifa (Cádiz). Así, analizamos los cuatro periódicos nacionales de mayor difusión en esta localidad (El País, El Mundo, La Razón y ABC) y los cuatro periódicos locales de carácter no gratuito: Europa Sur, El Faro, Área y Sur (edición Campo de Gibraltar). Respecto al muestreo de fechas, por cuestiones de economía (monetaria, de tiempo y de esfuerzo), limitamos el análisis a las ediciones de dos días, 24 y 25 de marzo de 2007, correspondientes a un sábado y un domingo.

e. Elaboración del libro de códigos y de la ficha de análisis.

Se elaboró un libro de códigos que contenía todas las instrucciones necesarias para la codificación. Se confeccionó una ficha de análisis, hoja de registro o plantilla de codificación que contenía, de forma abreviada, las variables que se pretendía medir, permitiendo con ello registrar los códigos numéricos que se obtuviesen en el proceso de codificación.

f. Entrenamiento en el proceso de codificación y pilotaje.

El propio estudio se plantea con carácter de piloto, lo que unido a que sólo lo lleva a cabo un investigador con amplia experiencia en trabajos de codificación, hace innecesaria esta fase.

g. Codificación.

La codificación es la tarea de adscripción de una unidad de análisis dentro de una determinada categoría de una variable (Wimmer y Dominick, 1996). En nuestro estudio, fue llevada a cabo el día 25 de marzo de 2007, con el resultado de la elaboración de 47 fichas de análisis, correspondientes a otras tantas viñetas.

h. Comprobación de la fiabilidad del proceso de codificación.

Esta etapa es aplicable particularmente en aquellos estudios en que la codificación la realiza más de un investigador, en cuyo caso procede calcular un coeficiente que determine la fiabilidad inter-codificadores. Al no ser el caso de la presente investigación, no se realizó ningún tipo de comprobación.

i. Análisis de datos y elaboración del informe de investigación.

Una vez codificado todo el material de la muestra de contenidos, se transcribieron los datos de las fichas a un archivo en soporte informático (programa Excel), en forma de “matriz de datos”. Como señala Igartua (2006), la cuantificación apropiada al análisis de contenido se basa en la estadística descriptiva de tipo univariado, como la obtención de frecuencias, porcentajes y estadísticos de tendencia central. También suele ser necesaria la aplicación de la estadística inferencial para efectuar pruebas de contraste de hipótesis divariadas o multivariadas.

RESULTADOS

De acuerdo con el libro de códigos anteriormente indicado, los resultados pueden expresarse de la siguiente manera:

Espacio que ocupan las viñetas en el total de la superficie de los periódicos: encontramos un rango que va desde el diario Área, que no publica ninguna tira o viñeta, hasta El País, que ocupa en la edición del sábado el 0,055%. La presencia es muy reducida en periódicos como El Faro (0,003%), La Razón (0,005%) o Sur (0,006%), y se sitúa en un nivel intermedio en Europa Sur (0,009%), El Mundo (0,010%) y ABC (0,016%). El domingo, la incorporación de los suplementos (algunos de muchas páginas), la presencia en algunos de tiras en gran formato (como en Europa Sur o en ABC), y la ausencia de varios de los autores habituales (como Gallego & Rey en El Mundo o Romeu en El País) complica el panorama.

Número de unidades publicadas al día. Sucede algo similar a lo indicado en el punto anterior. Mientras Área, como se ha dicho, no publica ninguna viñeta, la edición dominical de ABC incorpora hasta 6.

Autores de las unidades de análisis. El rango de autores por periódico, en el periodo de tiempo observado, oscila entre los 6 de Sur y ninguno de Área, con 5 en El País, ABC y Europa Sur, 3 en El Mundo, 2 en La Razón y 1 en El Faro. Como se señaló anteriormente, la presencia de los autores varía considerablemente entre el sábado y el domingo, hasta el punto de que sólo Europa Sur y El Faro mantienen la misma plantilla. Como referencia, la media de todos los periódicos analizados es de 3 autores los sábados y 2,64 los domingos.

Tamaño absoluto de las viñetas. Al margen de dos trabajos de Puebla y Miki & Duarte, publicados en las ediciones dominicales de ABC y Europa Sur, que presentan unas superficies de 900 (página completa) y 463,5 centímetros cuadrados, respectivamente, encontramos que ambos son igualmente los periódicos que dedican mayor espacio a sus viñetas habituales, con una media de tamaño casi idéntica (181,06 centímetros cuadrados en ABC y 181,04 centímetros cuadrados en Europa Sur). En segundo escalón lo forman los periódicos La Razón (152,2 cm.²), El Faro (150,7 cm.²) y El Mundo (142,16 cm.²), seguidos a cierta distancia por El País (123,9 cm.²). Cierran la relación Sur (105,58 cm.²) y Área, sin viñetas. Por autores, destaca el gran espacio del que disponen Mingote en ABC (248 y 208 cm.²), Ricardo Tejeiro en Europa Sur (245 cm.²) y Martinmorales en ABC (214 y 208 cm.²); en el extremo opuesto se encuentran los dibujantes de Sur, con espacios de 77 a 80 cm.² para Antón, Mem, Elgar o Zulet. Un caso especial lo representa la diminuta aportación de Romeu (27 cm.²) en El País.

Sección en la que se ubican las viñetas. La mayoría de las viñetas se publican en la sección de Opinión (57%), seguida a gran distancia de las secciones de Agenda (13%), España (9%) y Pasatiempos (9%). En la muestra analizada encontramos además un trabajo en cada una de las siguientes secciones: Gente, Sumario y Contraportada.

Estilos periodísticos. Como cabría esperar de lo indicado en el punto anterior, el estilo predominante es el opinativo, con más de tres cuartas partes del total (77%). El resto se puede calificar como de entretenimiento (19%), con tan sólo 2 viñetas clasificables como ilustración (4%).

Jerarquización del espacio. La situación predominante dentro de la página es la esquina inferior izquierda (21%), seguida de la inferior derecha (17%). En general, algo más de la mitad de todas las viñetas (51%) se sitúa en el tercio inferior, seguido en importancia del superior (30%). En el centro de la página se sitúa el 17% de las viñetas.

Relación con otros contenidos. La gran mayoría de los trabajos revisados (91%) son independientes de otros contenidos de la página (aún cuando, obviamente, puedan coincidir con artículos o columnas en el tema tratado). Un 6% se publican como apoyo a una información, y tan sólo dos casos pueden ser considerados como apoyo a una opinión, el primero, y a una página con elementos de opinión y de información, el segundo.

Nombre del espacio. Cuatro de cada cinco viñetas (83%) presentan un título que les da nombre: puede tratarse del propio nombre del autor (ej.: Miki & Duarte), de una denominación que contiene dicho nombre (ej.: El cuadrilátero de Esteban), o del nombre de algún personaje (ej.: Olafo). El 17% restante no presenta título alguno (p.ej., los trabajos de Mingote).

Formato. La clásica distinción entre “tira” (entendida como sucesión de imágenes) y “viñeta” (una sola imagen) es de difícil aplicación en un ámbito que, como los dibujos de prensa, se presta a múltiples soluciones que pueden variar incluso entre trabajos del mismo autor en el mismo periódico. En este caso, hemos preferido considerar la “tira” como un espacio en el que la anchura supera, al menos duplicándola, la altura del dibujo, permitiendo de forma cómoda la sucesión de escenas siempre que este sea el deseo del dibujante. Por su parte, la “viñeta” sería un espacio rectangular con menos diferencia entre las medidas horizontal y vertical, en el que la posibilidad más viable para el autor es la utilización de una sola escena. Con estas definiciones como referencia, encontramos que el formato más utilizado en la muestra analizada es la viñeta (64%), con tan sólo un tercio de los trabajos en forma de tira (36%). Una prueba de que la distinción entre tiras y viñetas deba basarse más en las posibilidades que en la realización efectiva del dibujo la encontramos en el hecho de que, entre los trabajos que hemos catalogado como “tiras” según el criterio expresado, la opción más escogida es la de un solo dibujo (37%); el 26% recurre a dos dibujos, y el 16% a tres, con casos únicos para cuatro y cinco dibujos.

Género. Para la clasificación de las viñetas en géneros recurrimos a las categorías obtenidas en un estudio previo (Tejeiro, 2007). Así, encontramos que una amplia mayoría de trabajos (81%) se centra en temas de actualidad, y fundamentalmente en la actualidad política (53% del total); la crítica social supone un 19% de todas las viñetas. Destaca el que, en un espacio pretendidamente humorístico, tan solo el 11% de las viñetas se plantea con el objetivo único de hacer reír.

Contenido. Cuando se analiza el contenido concreto de las viñetas, es lógico encontrar un reflejo de lo señalado en el apartado anterior. Así, la política nacional acapara casi la mitad de los contenidos (49%), seguida a gran distancia por asuntos de la vida cotidiana (11%), con presencia muy reducida de otros temas como la cultura (9%), la Justicia (6%), la economía y el patrimonio (con 4% cada uno), la educación, la juventud, la violencia, la política general y la comunicación (2% cada uno). Afinando aún más en cuanto al contenido, vemos que el terrorismo centra una cuarta parte de los trabajos (26%), seguido de los políticos (11%) y la familia (9%). De nuevo aparece un rosario de temas con presencia muy reducida o casi testimonial, como la corrupción (6%), la oposición (6%), un aniversario (6%), los artistas (6%), los jueces (4%), la comunicación (2%), la política autonómica (2%), la vivienda (2%), la educación (2%), el botellón (2%), la Ley de Igualdad (2%), la precariedad laboral (2%), la violencia de género (2%), el expolio cultural (2%) o la televisión (2%).

Personajes. Para el análisis de los personajes de las viñetas distinguimos fundamentalmente entre personajes reales institucionales, personajes reales no institucionales, y personajes imaginarios estereotipados. Entre los personajes reales institucionales destaca ampliamente la figura del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero (9 viñetas), seguido a gran distancia por el anterior presidente, José María Aznar (3 viñetas) y el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves (3 viñetas); otros personajes son el ministro Pérez Rubalcaba (2), Mariano Rajoy (2), José Blanco (1), Carmen Calvo (1), George Bush (1), Conde Pumpido (1), Gaspar Zarrias (1), Javier Arenas (1), Angela Merkel (1), Julián Álvarez (1) y Antonio Romero (1). Los personajes reales no institucionales son menos numerosos: Otegui (2), Iñaki de Juana (1), Luis Aragonés (1) y Juan Antonio Roca (2). Respecto a los personajes imaginarios estereotipados, la presencia principal corresponde a los jueces (8), seguidos de los terroristas (6), periodistas (3), especuladores (2), fiscal (1) y joven pasota (1).

Espacio de fondo. La tendencia más habitual es a no dotar a las viñetas de un fondo definido, lo que sin duda favorece el que el lector las traslade a su propio escenario vital. Esto sucede con el 43% de los dibujos. Otro escenario habitual (aunque a notable distancia, con un 17%) es la vivienda, seguido del despacho (9%), la calle o plaza (9%), y los espacios naturales como la cueva, el campo o el cielo (9%). También aparecen, en menor medida, bares (4%), almacenes (4%) y un edificio oficial (2%).

Recursos expresivos. El análisis de los recursos expresivos comienza con una revisión de la relación entre imagen y texto. Así, encontramos que la mayoría de las viñetas presentan un alto grado de equilibrio (el 79% de los trabajos); tan solo en el 13% de los casos predomina la imagen, y en el 4% el texto. En cuanto a la presencia aislada de uno u otro elemento, solo en 2 casos encontramos imágenes sin texto, sin que ninguna viñeta plantee la posibilidad contraria.

Uso del texto escrito. La forma más habitual de presentar los textos es a modo de monólogo de los personajes (38%), que fácilmente puede entenderse como propuesta de diálogo con el lector, y en muchas ocasiones como expresión de los pensamientos del autor. La siguiente opción es el diálogo (26%), así como la integración del texto en un objeto (cartel, mobiliario, y similar; 15%).

Inserción del texto en la imagen. Muy relacionado con lo que indicábamos en el punto anterior, encontramos que el tradicional “bocadillo” sigue siendo el recurso principal de los viñetistas, que en la muestra analizada lo han utilizado el 47% de las ocasiones. Menos importancia presentan el bocadillo en off (19%), las inscripciones indicativas (13%) o el pie (11%). El “dream balloon” o globo de pensamiento, es usado en el 6% de los casos estudiados.

CONCLUSIONES

De los resultados de este trabajo se pueden extraer las siguientes conclusiones generales:

Existen notables diferencias entre unos periódicos y otros en cuanto a la presencia y tratamiento que otorgan a las viñetas, así como entre los periódicos nacionales (por un lado) y los locales (por otro).

En general, la prensa nacional cuida más que la local las viñetas en sus páginas, otorgándole fundamentalmente un papel de género de opinión. El tratamiento de cada uno de los periódicos analizados se resume a continuación:

ABC
Presenta grandes viñetas de Mingote y Martínmorales en la sección de Opinión, en las que además la ausencia de título o recuadro facilita el que el lector las asimile al editorial. La tercera gran presencia es la de Puebla, que también dispone de un gran espacio, en forma de tira, sin titulado ni recuadro ya que se integra en una página como acompañamiento a un artículo de información y otro de opinión sobre un mismo tema. Menos importancia parece otorgarse a la colaboración de Rafael Calderón, relegado a la página de Agenda con un espacio más reducido.

El País
También otorga un papel prominente a las viñetas, con 5 colaboradores en sus páginas del sábado, 3 de ellos en Opinión (Forges, Máximo, El Roto), 1 en España (Peridis) y otro en Gente (Romeu), que a pesar de esta distribución mantienen una misma tónica de argumentación política/social. Las viñetas de la sección de Opinión muestran más estandarización en aspecto formal, mientras que la de Peridis sirve de apoyo a un texto de información (no lleva título propio), amoldándose en su forma al espacio disponible en la página. Destaca el caso de Romeu, relegado a un pequeño espacio sin título en una página “marginal”.

El Mundo
Publica 3 viñetas el sábado, todas ellas en la sección de Opinión.

La Razón
Sólo ofrece 2 viñetas, ambas con contenido político aunque con desigual trato en cuanto a ubicación y espacio. Así, mientras Montoro abre en la página 2, dedicada a “sumario”, Caín dibuja en la página principal de Opinión.

A nivel local se nota una gran diferencia entre el diario Europa Sur y los demás medios, tal como se comenta a continuación:

Europa Sur
Publica diariamente 5 aportaciones divididas en tres grupos claramente diferenciados. Así, las 2 viñetas compartidas con el resto del Grupo Joly se publican en las páginas de opinión, y se centran en aspectos de la política nacional o autonómica. Las 2 viñetas de carácter local se publican en la apertura y páginas centrales de la sección Vivir Aquí, agenda cultural y social, y sus dibujantes recurren a una gama más variada de contenidos, que no tienen porqué limitarse a lo local. La última aportación es una tira norteamericana de agencia (Olafo), situada al final del periódico en la sección de Pasatiempos.

El Faro
Sólo publica una viñeta diaria, que realiza Maro, dibujante que publica simultáneamente (aunque no el mismo dibujo) en otros medios del grupo Información.

Sur
En su edición del Campo de Gibraltar, plantea el mismo esquema que Europa Sur aunque obviando a los dibujantes locales. Así, presenta en las páginas de Opinión a dos autores comunes a la edición de Málaga (Zulet y Antón) y 2 tiras de agencia norteamericana, en la sección de Pasatiempos y en la contraportada.

Área
No publica viñetas ni tiras de ningún tipo.

La oferta de viñetas del domingo se ve afectada por las importantes modificaciones en la estructura y contenidos de los periódicos. Por un lado, hay algunas colaboraciones diarias que desaparecen, como Gallego & Rey en El Mundo o Romeu y El Roto en El País. Por otro lado, la mayoría de los suplementos no incorpora viñeta alguna, con excepciones como el dominical de Europa Sur (que ofrece una gran tira de Miki y Duarte, centrada en la política andaluza), el suplemento de los domingos de ABC (con una página completa de Puebla y una tira de Oroz), o el suplemento especial Pequeño País, que incorpora 6 historietas (2 de ellas nacionales).

De todo ello cabe concluir, de manera general, que las viñetas constituyen un claro elemento de opinión en la prensa actual de nuestro país, lo que confirma las conclusiones de diversos trabajos recientes citados en la introducción (Acevedo, 2003; Chamorro, 2005; León, 2005; Meléndez, 2005). Por ello resulta paradójica la falta de rigor formal con que esas mismas viñetas son tratadas en varios de los medios analizados. En los periódicos locales esto resulta particularmente evidente, pero también los grandes medios adolecen de esta (aparente, al menos) falta de criterio respecto al tratamiento que otorgan a las viñetas.

En este sentido, resulta ilustrador comprobar que de los 8 periódicos analizados, tan sólo El País, La Razón y El Faro incluyen las viñetas en sus ediciones digitales (en los dos primeros casos en el apartado de opinión bajo el título de “viñetas”, y en el tercero en un apartado propio titulado “El chiste de Maro”). Incluso Europa Sur, que aparece como uno de los periódicos que plantea más racionalmente las viñetas en sus páginas, incluye en su edición digital únicamente las de los autores que comparte con el Grupo Joly. Tampoco en los currículos educativos de la mayoría, al menos, de los estudios de Periodismo parece que las viñetas reciban una gran atención, al igual que sucede en la mayoría de los tratados sobre esta profesión. A los autores de viñetas se les niega la afiliación en las Asociaciones de la Prensa y en muchos casos no se les permite participar en las reuniones en las que se fijan los temas diarios que abordará la redacción.

Resulta por todo ello cuando menos chocante el que, cuando se les pregunta sobre este tema, los profesionales del periodismo parezcan estar mayoritariamente de acuerdo con las palabras expresadas al autor del presente trabajo por Juan José Téllez (entonces director suyo en el periódico Europa Sur), en el sentido de que las viñetas “constituyen uno de los editoriales más leídos del periódico (…), nuestra opinión más fehaciente, la más mordaz, la más directa, la más sincera”.

REFERENCIAS

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[1] Rosa García Quirós, Josefina Clavería Julián, Francisco González Guerra y José Enrique Peláez presentaron sus tesis en los departamentos de Historia del Arte de las universidades de Oviedo, Zaragoza, Barcelona y Valencia, respectivamente.
[2] Igartua (2006) sitúa esta fase del análisis de contenido a continuación de la “elaboración del libro de códigos y de la ficha de análisis”. En este trabajo consideramos conveniente situarlas en el orden indicado, puesto que difícilmente se puede, por ejemplo, señalar un código para cada periódico a analizar si previamente no se han determinado cuales son.

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